Skip to main content
U.S. flag

An official website of the United States government

Español

12 mitos sobre la enfermedad de Alzheimer

English

La enfermedad de Alzheimer afecta a millones de personas en los Estados Unidos y es una de las causas principales de muerte en este país. Es necesario diferenciar los mitos y las realidades sobre esta enfermedad, sobre todo cuando buscamos información en Internet. Siga leyendo para informarse sobre los mitos más comunes de esta enfermedad.

Mito 1. La enfermedad de Alzheimer es lo mismo que demencia

Aprenda sobre los tipos más frecuentes de demencia infografia
Aprenda más sobre la enfermedad de Alzheimer y las demencias relacionadas.

A veces, la gente usa los términos “Alzheimer” y “demencia” como si significaran lo mismo, pero hay una diferencia. Por lo general, la demencia se refiere a ciertas condiciones que llevan a la pérdida de memoria, la capacidad de pensar y razonar, y cambios en el comportamiento. La enfermedad de Alzheimer es solo un tipo de demencia. Es probable, que la confusión se deba a que la enfermedad de Alzheimer es el tipo de demencia más conocido. Otros tipos de demencia incluyen: la demencia con cuerpos de Lewy, la demencia frontotemporal y la demencia vascular.

Mito 2. Voy a tener Alzheimer si mis padres la tienen

Si su padre o madre tiene la enfermedad de Alzheimer, podría pensar que usted también podría tenerla al envejecer. El riesgo de padecer esta enfermedad aumenta si una persona tiene ciertas variantes genéticas que pueden pasarse de padres a hijos. Sin embargo, en la mayoría de los casos, solamente porque uno de los padres biológicos tenga la enfermedad, no quiere decir que sus hijos también la vayan a tener.

La enfermedad de Alzheimer es compleja y los científicos todavía están investigando qué la causa. Según las investigaciones, es posible que haya varios factores, además de la genética, que contribuyen al desarrollo y al curso de la enfermedad. Otros elementos, como el medio ambiente y el estilo de vida (ejercicio, nutrición, tabaquismo y exposición a contaminantes) pueden influir en que una persona desarrolle la enfermedad de Alzheimer. Aunque todavía no se conoce cómo prevenirla, es importante llevar una vida sana, ejercitarse frecuentemente y consumir una dieta equilibrada.

Aprenda más sobre la genética de la enfermedad de Alzheimer (en inglés).

Mito 3. Solo las personas mayores de 70 pueden tener la enfermedad de Alzheimer

Si bien el mayor factor de riesgo de la enfermedad de Alzheimer es la edad, esto no significa que solamente las personas mayores pueden desarrollarla. Es verdad que, para la mayoría de las personas, los síntomas de la enfermedad de Alzheimer aparecen a mediados de los 65 años y después. Sin embargo, algunas personas pueden tener síntomas mucho antes, incluso en sus treintas. Cuando una persona desarrolla la enfermedad entre los 30 y mediados de los 60 años, se le llama enfermedad de Alzheimer de inicio temprano, pero es poco frecuente y menos del 10% de las personas la tiene. Desarrollar la enfermedad de Alzheimer prematuramente tiene sus dificultades específicas. Es más probable que las personas que son diagnosticadas cuando son jóvenes estén criando a sus hijos o trabajando fuera de la casa, o haciendo ambas cosas.

Muchas personas con síndrome de Down, una enfermedad genética, podrían desarrollar la enfermedad de Alzheimer de inicio temprano y sus síntomas pueden comenzar alrededor de los 40 años.

Aprenda más sobre las causas de la enfermedad de Alzheimer.

Mito 4. Los síntomas de la enfermedad de Alzheimer son normales a medida que la persona envejece

Muchas personas se vuelven más olvidadizas a medida que envejecen, y algún que otro olvido, como perder cosas de vez en cuando, es normal. Sin embargo, otros signos y síntomas comunes de la enfermedad de Alzheimer, como la falta de criterio o tomar decisiones equivocadas todo el tiempo, tener problemas para reconocer a sus familiares y amigos o perder la noción del tiempo (no saber en qué día o en qué año vive) no son parte normal del envejecimiento.

Si le preocupa su memoria o algún otro síntoma de la enfermedad de Alzheimer, hable con su médico. El médico le preguntará acerca de su historia clínica, le hará evaluaciones de su memoria y pensamiento, y también realizará otras evaluaciones para determinar un diagnóstico.

Aprenda más sobre los signos y síntomas de la enfermedad de Alzheimer.

Mito 5. No existen tratamientos para las personas con Alzheimer

En los últimos años, se han logrado avances importantes en el desarrollo de mejores tratamientos para las personas con la enfermedad de Alzheimer. Ahora, hay varios medicamentos disponibles para ayudar a tratar los síntomas y hacer que la enfermedad avance más lentamente en algunas personas. También hay varias estrategias de afrontamiento para ayudar a controlar los síntomas conductuales de la enfermedad de Alzheimer.

Si bien no existe una cura para la enfermedad de Alzheimer, gracias a las investigaciones, los avances científicos son muy prometedores. El Instituto Nacional sobre el Envejecimiento de los Estados Unidos financia cientos de estudios clínicos (en inglés) incluyendo estudios de investigación con medicamentos y sin estos. Entre ellos, hay estudios que se dirigen a las causas subyacentes de la enfermedad, así como a factores del comportamiento y del estilo de vida.

Infórmese sobre cómo se trata la enfermedad de Alzheimer, incluyendo medicamentos que han sido aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), y dónde encontrar estudios clínicos sobre la enfermedad de Alzheimer.

Mito 6. Si me olvido de cosas frecuentemente, debo tener la enfermedad de Alzheimer 

Si bien los problemas de memoria son los primeros síntomas de la enfermedad de Alzheimer, no siempre significan que una persona la tiene. Alguno que otro olvido de vez en cuando es normal en el envejecimiento.

Consulte con su médico para determinar si los cambios que está observando en su memoria son normales o si podrían ser algo más grave. En algunos casos, los cambios en la memoria y en las habilidades para pensar pueden deberse a depresión o a efectos secundarios de los medicamentos. Podría ser posible revertir estos problemas de memoria, dependiendo de la causa.

Obtenga más información sobre qué es normal y qué no lo es con relación a la pérdida de memoria.

Mito 7. Puedo comprar suplementos en Internet que previenen o curan la enfermedad de Alzheimer

Muchos sitios web y anuncios publicitarios promueven ciertos suplementos nutricionales que garantizan que pueden prevenir, retrasar, tratar o curar enfermedades como la de Alzheimer. Es posible que, en algunos casos, esta información parezca que es confiable, ofreciendo consejos sobre un envejecimiento saludable y la enfermedad de Alzheimer para ganar la confianza de las personas y al mismo tiempo promocionar sus productos. Sin embargo, no existe evidencia científica comprobada que respalde estas afirmaciones y, actualmente, no existe ningún suplemento para retrasar, prevenir, tratar o curar la enfermedad de Alzheimer.

Obtenga más información sobre la seguridad y los efectos secundarios de suplementos específicos. Hable con su médico antes de tomar cualquier suplemento nutricional o probar algún tratamiento nuevo.

Encuentre sugerencias para determinar si la información de Internet es confiable.

Mito 8. La enfermedad de Alzheimer se puede prevenir

No hay una manera comprobada para prevenir la enfermedad de Alzheimer. Pero usted puede tomar medidas para ayudar a reducir el riesgo de tenerla. Un factor de riesgo es todo aquello que aumenta la probabilidad de que una persona desarrolle una enfermedad. Algunos factores pueden estar bajo su control. Otros, como sus genes, no lo están.

En general, llevar una vida saludable puede reducir los factores de riesgo que se asocian con la enfermedad de Alzheimer y otros problemas relacionados con el envejecimiento. Estos incluyen:

Usar dispositivos para mejorar la audición (como audífonos e implantes cocleares), si es necesario.

Obtenga más información en inglés sobre lo que sabemos sobre la prevención de la enfermedad de Alzheimer (incluidos los beneficios del control de la presión arterial alta) y cómo reducir su riesgo de desarrollarla.

Mito 9. Los médicos no pueden diagnosticar definitivamente a alguien con la enfermedad de Alzheimer hasta después de su fallecimiento 

CT scan alzheimers disease

Hasta que los investigadores desarrollaron pruebas con biomarcadores (en inglés) al principio de la década del 2000, la única manera de saber si una persona tenía la enfermedad de Alzheimer era a través de una autopsia, un procedimiento que se realiza después que una persona fallece. Actualmente, existen diagnósticos por imágenes y de laboratorio que ayudan al médico o al investigador a encontrar signos biológicos de la enfermedad en personas vivas. Por ejemplo, ahora, los médicos pueden pedir un examen de sangre para medir los niveles de beta-amiloide, una proteína que se acumula anormalmente en las personas con la enfermedad de Alzheimer. Hay muchos otros exámenes de sangre en desarrollo.

Sin embargo, la disponibilidad de estos exámenes todavía es limitada. Los científicos patrocinados por el NIA continúan estudiando otras opciones más rápidas, menos costosas e invasivas para diagnosticar la enfermedad de Alzheimer.

Lea más en inglés sobre los biomarcadores y la detección e investigación sobre la enfermedad de Alzheimer.

Mito 10. Una prueba genética casera me puede decir si tengo o voy a tener la enfermedad de Alzheimer 

Quizás haya escuchado acerca de las pruebas genéticas que se pueden hacer en casa. Estas pruebas extraen ADN de la saliva de una persona y generan informes con los datos genéticos. Es importante recalcar que no hay ninguna prueba genética que pueda diagnosticar definitivamente la enfermedad de Alzheimer. Las pruebas genéticas pueden identificar variantes genéticas poco frecuentes que pueden causar la enfermedad de Alzheimer de inicio temprano y otras variantes genéticas que aumentan el riesgo que una persona tenga la enfermedad. La FDA aprobó una de estas pruebas para su uso casero. Esta prueba muestra si se tiene el APOE ε4, una forma del gen APOE. Las personas con esta variante tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer pero no significa que en definitiva la tendrán.

Hable con su médico sobre este tipo de pruebas. También puede hacer una cita con un consejero en genética para ayudarle a considerar si una prueba genética es adecuada para usted y a entender los resultados.

Mito 11. No soy un científico. No puedo hacer nada para combatir la enfermedad de Alzheimer 

¡Aunque usted no sea un científico, hay muchas maneras en las que puede ayudar a avanzar las investigaciones sobre la enfermedad de Alzheimer! Los participantes en estudios clínicos y de investigación han hecho grandes contribuciones al avance, la detección, el diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer. Al participar en un estudio clínico, usted es una parte importante en la investigación y puede ayudar a los científicos a avanzar en el conocimiento sobre el diagnóstico, la prevención y el tratamiento eficaces. Se necesitan distintos tipos de participantes, incluyendo personas con demencia, cuidadores y participantes sanos.

Como familiar o amigo de una persona con la enfermedad de Alzheimer, usted también puede ayudar. Puede ofrecer apoyo emocional al informarse sobre los cambios en las habilidades de comunicación relacionados con la enfermedad de Alzheimer o al adaptar las actividades para una persona con Alzheimer. Asimismo, puede ofrecer ayuda a alguien que esté cuidando a una persona con Alzheimer o una demencia relacionada.

Mito 12. El aluminio causa la enfermedad de Alzheimer

El aluminio es un metal que con frecuencia se encuentra en cosas como ollas, sartenes e incluso en la tierra. Los científicos todavía están intentando comprender si existe un vínculo entre el aluminio y la enfermedad de Alzheimer. Por ejemplo, los estudios de autopsias han demostrado niveles más altos de aluminio en el cerebro de personas con Alzheimer que en aquellas que no lo tienen, pero no está claro qué papel puede desempeñar el aluminio. Los científicos continúan investigando de qué manera los factores ambientales, como los metales, la contaminación del aire y otras sustancias químicas, pueden influir en el riesgo de que una persona desarrolle la enfermedad de Alzheimer.

También le podría interesar

El Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIA, por sus siglas en inglés), parte de los Institutos Nacionales de la Salud, ofrece la información contenida en este documento, la cual ha sido revisada por sus científicos y otros expertos para asegurarse de que sea precisa y esté actualizada.

nia.nih.gov

An official website of the National Institutes of Health