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La culebrilla

¿Qué es la culebrilla?

La culebrilla, también llamada herpes zóster, es una enfermedad que da origen a una erupción dolorosa en la piel. Es causada por el mismo virus que ocasiona la varicela, llamado virus varicela-zóster. Después de que las personas se recuperan de la varicela (que generalmente da cuando se es un niño), el virus continúa viviendo en algunas de las células nerviosas.

Para la mayoría de los adultos, el virus se mantiene inactivo y nunca se produce culebrilla. Sin embargo, para aproximadamente uno de cada tres adultos, el virus se activará nuevamente, causando esta enfermedad.

¿Cuáles son los síntomas de la culebrilla?

Por lo general, la culebrilla se presenta en un solo lado del cuerpo o la cara y en un área pequeña. El lugar más frecuente en el que ocurre es en una franja alrededor de un lado de la cintura.

La mayoría de las personas con culebrilla tienen uno o más de los siguientes síntomas:

  • ampollas llenas de líquido;
  • dolor ardiente y punzante;
  • hormigueo, picazón o entumecimiento de la piel;
  • escalofríos, fiebre, dolor de cabeza o malestar estomacal.

Para algunas personas, los síntomas de la culebrilla son leves. Es posible que simplemente tengan un poco de picazón. Para otras personas, la culebrilla tal vez ocasione un dolor intenso que pueden sentir con el más leve contacto o hasta con una brisa. Es importante hablar con su médico si observa algún síntoma de culebrilla.

Si nota ampollas en la cara, consulte con su médico de inmediato porque se trata de un problema urgente. Las ampollas cerca del ojo o en este pueden causar ceguera y daños oculares duraderos. También puede producirse pérdida de audición, una breve parálisis de la cara o, muy rara vez, inflamación del cerebro (encefalitis).

¿Cómo se diagnostica y se trata la culebrilla?

Si cree que podría tener culebrilla, hable con su médico lo antes posible. Es importante consultarle a más tardar tres días después de que comience la erupción. El médico confirmará si tiene culebrilla y puede establecer un plan de tratamiento. La mayoría de los casos se pueden diagnosticar mediante un examen visual. Si tiene una afección que debilita el sistema inmunitario, su médico puede solicitar una prueba de culebrilla. Aunque no existe cura para esta enfermedad, el tratamiento temprano con medicamentos antivirales puede ayudar a que las ampollas desaparezcan más rápido y limitar el dolor intenso. A menudo, la culebrilla se puede tratar en casa.

¿Cuánto tiempo dura la culebrilla?

En la mayoría de los casos, la culebrilla dura de 3 a 5 semanas.

  • La primera señal a menudo es ardor o un hormigueo doloroso, que a veces incluye adormecimiento o picazón en un lado del cuerpo.
  • De 1 a 5 días después de empezar la sensación de hormigueo o ardor en la piel, aparecerá un sarpullido rojo.
  • Unos días después, el sarpullido se transformará en ampollas llenas de líquido.
  • Entre una semana y 10 días después, las ampollas se secan y forman una costra.
  • Después de un par de semanas, las costras sanan.

Dolor a largo plazo

Después de que desaparece el sarpullido de la culebrilla, algunas personas pueden continuar sintiendo dolor, lo que se conoce como neuralgia post-herpética. El dolor se siente en el área donde ocurrió el sarpullido. Mientras más edad tenga una persona cuando contrae la culebrilla, más probabilidad tiene de desarrollar neuralgia post-herpética.

Padecer este dolor puede causar depresión, ansiedad, insomnio y pérdida de peso. Algunas personas que sufren de neuralgia post-herpética tienen dificultad para realizar sus actividades diarias, como vestirse, cocinar y comer. Hable con su médico si usted tiene neuralgia post-herpética o alguno de estos síntomas. Por lo general, el dolor disminuirá con el tiempo.

¿Estoy en riesgo de que me dé culebrilla?

Todas las personas que han tenido varicela corren el riesgo de desarrollar culebrilla. Los investigadores no comprenden completamente qué ocasiona que el virus se reactive y cause esta enfermedad. Pero algunas cosas aumentan su probabilidad:

  • Edad avanzada. El riesgo de desarrollar culebrilla aumenta con la edad. Aproximadamente la mitad de todos los casos surgen en adultos de 60 años o más. La probabilidad de presentar culebrilla aumenta considerablemente a partir de los 70 años.
  • Dificultad para combatir infecciones. El sistema inmunitario es la parte del cuerpo que responde a las infecciones. La edad puede afectar el sistema inmunitario. También pueden hacerlo el VIH, el cáncer, los tratamientos contra el cáncer, el exceso de sol y los medicamentos para el trasplante de órganos. Incluso el estrés o un resfriado pueden debilitar el sistema inmunitario durante un período breve. Todas estas cosas pueden ponerlo en riesgo de presentar culebrilla.

A la mayoría de las personas les da culebrilla solamente una vez, pero es posible tenerla más veces.

¿Cuándo debo vacunarme contra la culebrilla?

La vacuna actual contra la culebrilla (marca Shingrix) es una forma segura, fácil y más eficaz de prevenir la culebrilla que la vacuna anterior. De hecho, su eficacia es de más del 90% para prevenir esta enfermedad. La mayoría de los adultos mayores de 50 años deben ponerse la vacuna contra la culebrilla, la cual se administra en dos dosis. Puede vacunarse contra la culebrilla en el consultorio de su médico y en algunas farmacias.

Debe vacunarse contra el herpes zóster si:

  • ya tuvo o se puso la vacuna contra la varicela o si ya le ha dado culebrilla,
  • recibió la vacuna anterior contra la culebrilla llamada Zostavax,
  • no recuerda si ya tuvo varicela.

Es posible que los seguros médicos privados y la Parte D de Medicare cubran parte o todo el costo. Consulte con Medicare o su seguro médico para averiguar si está cubierto.

No debe vacunarse si:

  • actualmente tiene culebrilla,
  • está enfermo o tiene fiebre,
  • tuvo una reacción alérgica a una dosis anterior de la vacuna contra la culebrilla.

Si no está seguro sobre los criterios anteriores o tiene otros problemas de salud, consulte con su médico antes de ponerse la vacuna.

Consejos para hacer frente a la culebrilla

Si tiene culebrilla, a continuación, le damos algunos consejos que pueden ayudarlo a sentirse mejor:

  • Vista previa de la infografía sobre la culebrilla. Haga clic para más información.
    Lea y comparta esta infografía para aprender más sobre la culebrilla.
    Use ropa holgada de fibras naturales.
  • Tome un baño de avena o use una loción de calamina para calmar la piel.
  • Aplique un paño frío a las ampollas para aliviar el dolor y ayudar a que se sequen.
  • Mantenga el área limpia y trate de no rascarse las ampollas para que no se infecten ni dejen cicatrices.
  • Haga cosas que lo distraigan del dolor. Por ejemplo, vea televisión, lea, hable con amigos, escuche música relajante o dedíquese a un pasatiempo, como artesanías o jardinería.
  • Descanse lo suficiente y aliméntese con comidas bien balanceadas.
  • Intente hacer ejercicios simples como estirarse o caminar. Consulte con su médico antes de comenzar una nueva rutina de ejercicios.
  • Evite el estrés, ya que puede empeorar el dolor.
  • Comparta sus sentimientos sobre el dolor que tiene con familiares y amigos. Pídales su comprensión.

Además, puede limitar la transmisión del virus a otras personas al:

  • Mantenerse alejado de cualquier persona que no haya tenido varicela o no se haya puesto la vacuna contra la varicela, o que pueda tener un sistema inmunitario debilitado.
  • Mantener cubierta la erupción.
  • No tocarse ni rascarse la erupción.
  • Lavarse las manos con frecuencia.

Lea sobre este tema en inglés. Read about this topic in English.

Para más información

Centers for Disease Control and Prevention
(Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades)
800-232-4636 
888-232-6348 (TTY)
cdcinfo@cdc.gov
www.cdc.gov
www.cdc.gov/spanish

MedlinePlus en español
NIH National Library of Medicine
(Biblioteca Nacional de Medicina)
www.medlineplus.gov (en inglés)
https://medlineplus.gov/spanish/ (en español)

National Institute of Neurological Disorders and Stroke
(Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares)

800-352-9424
braininfo@ninds.nih.gov
www.ninds.nih.gov
https://espanol.ninds.nih.gov

National Shingles Foundation
(Fundación Nacional Sobre la Culebrilla)

212-222-3390
shingles@shinglesfoundation.org
www.vzvfoundation.org

El Instituto Nacional Sobre el Envejecimiento (NIA, por sus siglas en inglés), parte de los Institutos Nacionales de la Salud, ofrece la información contenida en este documento, la cual ha sido revisada por sus científicos y otros expertos para asegurarse de que sea precisa y esté actualizada.

nia.nih.gov

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